Vivimos en la sociedad del escaparate

Vivimos en la sociedad del escaparate

Así empieza el texto que ha recitado Víctor Küpers en una de sus conferencias. Nos falta introspección. Queremos aparentar, dar una imagen diferente a lo que realmente nos ocurre internamente. Al final solo vemos la proyección, la forma más externa y esto nos condena a vivir en este sistema. No queremos responsabilizarnos de nuestra parte y siempre vemos el problema en los demás, pareja, familia, políticos, sociedad, capitalismo, religión, etc.

La pausa, la introspección, el silencio, la reflexión, la escucha son habilidades que tendríamos que practicar más si queremos mejorar nuestro bienestar. Como muy bien dice en el texto, la sociedad actual a logrado multiplicar las ocasiones de placer, pero encuentra muchas dificultades para generar felicidad y alegria interior .

Por lo tanto mirando esta situación con una mirada más ampliada, podríamos decir que la felicidad proviene del interior y no al revés y que cuando estamos buscando placer, es porque en nuestro interior hay un vacío y lo intentamos llenar con algo externo.

Nuestro problema actual es que creemos saber que es esto externo que nos falta, dejando de lado infinidad de caminos y posibilidades de realizarnos como persona.

A continuación os dejo el texto que Victor Küppers leyó, adjuntó ideas de Alimbau, filósofo español, Torralva, filósofo español, Bill Gates y Papa Francisco.

Vivimos en la sociedad del escaparate, en la que cuesta más parecer que ser. En la sociedad del aparentar, del exibir. El reino de lo ficticio, del emboltorio, de instagram. Es una carrera sin tregua que nos intenta arrastrar a todos, nos desgasta, nos desequilibra. La sociedad actual a logrado multiplicar las ocasiones de placer, pero encuentra muchas dificultades para generar felicidad y alegria interior que es lo que en el fondo todos buscamos. Porque todos queremos encontrar sentido a nuestras vidas. En el fondo dentro de cada uno de nosotros existe el anelo de vivir una vida de grandeza, de dejar huella, de aportar algo, de tener una vida con sentido. Yo se que buscarón el silencio, apartandose un poco de la sociedad del ruido. En un entorno actual que no vamos a cambiar y que se caracteriza por la rapidez y el estrés. Es responsabilidad de cada uno de nosotros reivindicar momentos para la pausa, buscar espacios para la reflexión. Sin silencio, sin pausa nuestras vidas se ven invadidas por lo urgente, por lo superficial, sin tiempo para lo importante.

Sin silencio olvidamos lo que es importante para nuestras vidas y nos dispersamos en mil cosas intranscendentes. Sin parar a pensar ni reflexionar pasamos por la vida pero sin vivirla en profundidad. El tiempo y el esfuerzo en que las personas invierten en acumular y mantener riquezas externas y materiales, deja muy pocas oportunidades para cultivar la riqueza interior, cualidades como la bondad, la compasión, la amabilidad, la paciencia, la tolerancia o la generosidad que son las cualidades más importantes que podemos tener como padres, parejas, amigos o profesionales.

3 comentarios en “Vivimos en la sociedad del escaparate”

  1. Molt interessant Joan!!! Busquem la felicitat en el exterior pero aixo ens converteix en esclaus de les circunstancies. En el interior podem crear una felicitat mes pura basada no en el plaer sino en la serenitat. Llavors la llibertat es a un pas.

  2. Interesante artículo, la búsqueda de la felicidad a través de la visión interna. No obstante, y sin querer quitar la importancia al texto, creo que el exterior también es importante.
    Desde mi experiencia, el exterior puede ser una herramienta para llegar al equilibrio. Considero que existe una conexión intrínseca entre ambas polaridades, y lo que sucede en un lado sucede en el otro. Por cuando estamos intentado proyectar algo que no nace natural de nuestro interior, como dice el texto de crear un escaparate, estamos poniendo capas tanto afuera para que no lo vean , como adentro, para no verlo nosotros. Ese intento, esa barrera esta para los dos lados, porque intenta no conectar con el dolor.

    A menudo para ordenar mi interior, hago uso de mi exterior. Por ejemplo, ordeno mi casa y automáticamente mi mente y mis ideas empiezan a ordenarse, sucede de un modo simultáneo. Lo mismo cuando necesito cambios, pruebo cambiar algo de afuera para que suceda adentro.
    Por tanto, considero que trabajar con ambas dualidades para conseguir el equilibrio es efectivo.

    Un abrazo querido Joan!

    • Hola Noemí,

      efectivamente la parte exterior es también muy importante. No hay que olvidar que tenemos un cuerpo y hay que cuidarlo y mimarlo. Al igual que todos nuestros bienes, nos ayudan a relacionarnos, experimentar, satisfacer las necesidades del cuerpo y vivir. La felicidad estaría en el equilibrio entre lo interno y lo externo, en el fluir y aceptar las diferentes etapas que la vida nos brinda. Un exceso de energía externa nos hace esclavos del sistema que hemos creado. Un exceso de energía interna nos aísla del sistema y perdemos muchas capacidades de poder realizarnos.

      Un fuerte abrazo!
      Joan Esquius

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