Sólo puedes estar perdido si estás intentando llegar a algún lugar (proverbio chino)

Sólo puedes estar perdido si estás intentando llegar a algún lugar (proverbio chino)

El otro día me pare un momento en la calle, y observando todo el mogollón de gente me preguntaba, ¿A donde queremos llegar? Actualmente vivimos en un mundo súper disperso, unos se mueren de amble, mientras otros hacen dieta para adelgazar, unos aman el dinero, otros están en contra, personas tienen grandes colecciones de objetos que les dan un gran significado y otros no disponen ni de un sitio para dormir. Y un mundo lleno de objetivos, cada vez nos hace falta más tiempo para hacer las cosas.


Esta claro que en el instante que venimos al mundo y en el instante que nos vamos todos somos completamente iguales. Entonces, ¿Cómo realmente somos de diferentes? ¿Pobre o rico? ¿Alto o bajo? ¿Feo o guapo? ¿Pícaro o pardillo? Según nuestras creencias nos definiremos como persona y según estas mismas catalogaremos todo nuestro entorno. Que tipo de personas nos gusta, nos dan pena… tendríamos que ayudarlas, no tendrían que ser así… y con esto podemos ver como al largo de la historia siempre hemos intentado “corregir” al otro. Las religiones intentan imponer sus creencias, la gente un estatus (directores, lideres, subordinados, empleados, mayordomos) la política con sus leyes intentan dirigir la población según con sus ideales.


Pero pensándolo  bien, ¿Sabe alguien cual es el camino correcto en esta vida, que es lo mejor, como uno se tiene que comportar, como tiene que pensar? Si no lo sabemos para nosotros mismos, ¿Cómo podemos saberlo para los demás?


La ley del espejo nos muestra como toda esta necesidad de criticar o cambiar al otro es nuestra propia necesidad de respuestas, de buscar un camino, en definitiva de ser felices.


Porqué ha decir verdad una persona feliz, que necesidad tiene de imponer sus ideas, de querer cambiar a los demás.


Hoy en día seguimos un sistema donde para ser aceptado, estar seguro, en definitiva ser “feliz” tenemos creencias como, hay que estudiar mucho para tener un buen trabajo, hay que tener una casa, un coche. Un móvil nuevo cada 6 meses, un gran circulo de amigos, tener un buen seguro sanitario, o seguros mil, y viajar mucho.


Todos estos logros exteriores pueden ser armas de doble filo. Por una banda son objetivos donde nos ayudan a luchar por algo y a poner interés en nuestra vida pero por otra banda nos hacen padecer. Ya que hay veces que no los podemos lograr, no eran lo que esperábamos o encontramos muchas dificultades en el camino.


Aquí se encuentra uno de los grandes aprendizajes, el camino es lo que importa y no el objetivo, porque dime, una vez tengas lo que quieres ¿serás feliz? Hoy en día, en la época que estamos viviendo, ni es seguro que aunque tengas un buen trabajo lo puedas mantener, ni aunque tengas un seguro social puedas depender completamente de él o que al tener una casa siempre puedas vivir en ella.


Cuando yo más ataco las creencias de los demás, lo que estoy haciendo es reforzarlas. Y lo único que se consigue es incrementar el conflicto. Porque aunque lo hagamos con la mejor intención del mundo de querer ayudar a los demás, si se hace con la intención de cambiar al otro porque el no sabe, lo único que recibirá es ataque, ataque en decir que esta persona esta haciendo lo incorrecto. Todo lo que pasa en el mundo tiene que ver con nosotros


Los aprendizajes de hoy son los siguientes:


La felicidad no se obtiene a través de un logro exterior, ya que el simple echo de necesitar de un logro exterior es tu búsqueda interna de un vacío interior.La necesidad se encuentra en nosotros no en algo externo ya que algo externo nunca podrá llenar el vacío interior.

Aceptar lo que uno tiene delante, la aceptación de uno mismo. No hace falta estar de acuerdo o creer lo que vemos… solo acéptalo… es la única manera de cambiar con aceptación ya no hay vacío interno. Con la aceptación empiezas a desarrollar tus cualidades

Nuestro intelecto escucha nuestras creencias, la aceptación escucha con el corazón.

Deja un comentario